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Sojuela

Distancias: A Logroño 15 km.

Sojuela

  • Situación: Pertenece a la comarca de Logroño. Se situa en el valle occidental del río Iregua.
  • Población: 120 habitantes.
  • Superficie: 15,3 km cuadrados.
  • Altitud: 669 m.
  • Alrededores:.Ruinas de la ermita de San Julián, construída posteriormente sobre las ruinas del primitivo monasterio de San Julián.

Fiestas

  • Segundo sábado de mayo, San Gregorio.
  • Último sábado de agosto, San Judas Tadeo.

Economía

La actividad predominante es la agricultura, destacando el secano sobre el regadío.

Historia

En 1044, García Sánchez hizo importantes donaciones al monasterio de San Julián de Sojuela, en donde aparecieron sepulturas medievales.

Fue una de las siete villas de Campo por privilegio de la reina Estefanía de Nájera. Hasta 1811 perteneció a los marqueses de Villacampa.

Qué visitar en Sojuela

  • Pueblo típicamente serrano, con sus casa de piedra y adobe lucido y de ladrillo, con planta baja para el ganado.
  • Caserones con escudos, semiabandonados. Parroquial de Santa María (s. XV).
  • Neveras de Sojuela

Las Neveras de Sojuela

¿Por qué se construyeron las Neveras?

La nieve ha sido utilizada por el hombre desde la Antigüedad aplicándola fundamentalmente con fines terapéuticos y domésticos.

Desde el punto de la terapéutica no cabe duda de la importancia de la nieve como agente productor de frío. Existían y existen multitud de enfermedades en las que el frío es la indicación adecuada.
La nieve adquirió gran importancia en la conservación de los alimentos pues uno de los principales focos de enfermedad en el mundo antiguo y medieval era la ingestión de alimentos o de aguas en mal estado de salubridad.

La conquista de mayores cotas de comodidad entre la clase burguesa hizo también que aumentara la demanda de nieve.

La explotación de la nieve se realizó de manera similar en los pueblos de La Rioja. Para ello se construían dos modelos de neveras: unas en el monte y otras en las proximidades de los núcleos de población.

Los pozos de nieve de montaña situados, por lo general, en la cima de los montes en los que suele caer abundante nieve en invierno, son hoyos excavados en la tierra y revestidos con mampostería de piedra. No se conserva en ellos la parte superior que existió y que los cubría para conservar mejor el frío durante el verano. Se llenaban a lo largo del invierno y a partir de la primavera deberían abastecer a los municipios y a sus neveras municipales. Con este método se conseguía nieve en los núcleos de población durante los meses de más calor.

Proceso de obtención del hielo

La fabricación del hielo comenzaba con la creación, en el fondo de la nevera, de un “emparrillado” que aislaba la nieve del contacto con el suelo y con el agua derretida, permitiendo la salida de ésta por un aliviadero o desagüe. El emparrillado era una estructura de troncos cruzados cubierta de una base vegetal de aguja de pino, helechos, paja o ramas, que apoyaba sobre piedras situadas en el fondo de la nevera.

Desde el exterior se echaba la nieve sobre esta estructura. Dicha nieve había sido traída en cestos y depositada en montones cercanos a la nevera con anterioridad. La nieve se repartía y los “empozadores”, calzados con polainas fabricadas con saco o mantas, comenzaban a apelmazarla con unas herramientas de madera llamadas “pisones”. Al ser éste un trabajo duro, los hombres se turnaban para evitar congelaciones.

Cuando la nieve prensada y convertida en hielo alcanzaba una altura entre 30 y 40 cm se colocaba una capa de cubierta vegetal que permitía separar el hielo en bloques, facilitando su posterior extracción. También se colocaban ramas o troncos en los laterales con el fin de evitar que la nieve tocara las paredes de la nevera. Así continuaba el proceso hasta completar el llenado de la nevera, cubriéndose con ramas, troncos, paja y mantas o pieles para evitar que todo el conjunto ganara temperatura y el hielo se derritiera.

Extracción del hielo

Cuando se necesitaba hielo, los hombres entraban en la nevera y destapaban el hielo; tras barrerlo iniciaban el cortado con palas y sierras de diente ancho. Las barras de hielo se sacaban de la nevera con ganchos y se metían en distintas estructuras de madera según su peso y tamaño. A medida que el nivel del hielo descendía se utilizaban cuerdas y poleas para izarlo de la nevera.

El hielo se transportaba sobre animales de carga, lo más tapado posible. El traslado se hacía siempre por la noche, cuando la temperatura era más baja. Se solía vender a peso y se calcula que, aún a pesar de todo del cuidado puesto en el proceso de extracción y transporte, se perdía más del 30% del peso original.

El descubrimiento y generalización de los sistemas de producción de frío artificial hicieron que las neveras dejaran de utilizarse a finales del siglo XIX.

Proyecto de rehabilitación

La “Casa de la Nieve de Moncalvillo” es un producto de turismo cultural en la naturaleza, que ha permitido la recuperación del patrimonio etnográfico de las neveras (pozos de nieve) para la divulgación de la cultura tradicional en La Rioja.

Es un producto conjunto de dos promotores, el Ayuntamiento de Sojuela y la Asociación PANAL de Nalda, que ha contado con el apoyo de la Iniciativa Comunitaria Leader + a través del Centro Europeo de Información y Promoción del Medio Rural de La Rioja (CEIP).

Las actuaciones del proyecto se localizan en un territorio abierto situado en ambas orillas del curso medio del valle del río Iregua y enmarcado por las peñas del Iregua y las cumbres de la Sierra de Moncalvillo.

De esta forma, la colaboración de ambas entidades permite combinar diferentes recursos para ofrecer un conjunto más singular y diverso en un territorio más amplio para recorrer una Ruta de las Neveras en el valle del Iregua y en la Sierra de Moncalvillo.

Sojuela
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